Entenem per foraster tota aquella persona que independentment del seu llinatge i del seu lloc d'origen, col·labora en el genocidi i en la colonització espanyola del nostre poble.
09/01/2006
Actualitat
L'objectiu del PP: pegar un cop d'estat, decapitar el Rei i imposar Aznar com a "Caudillo de España"
Reproduït de www.elplural.com
09/01/2006
Marejada contra el Rey
El general, el lobo y la abuela de Caperucita
Marejada antimonárquica. Sectores de la derecha acusan al Rey de connivencia con quienes pretenden romper España. Mientras tanto, el portavoz del PP, Gabriel Elorriaga, matizaba su inicial benevolencia hacia el general Mena.
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Sin embargo, seguía exigiendo explicaciones parlamentarias al ministro Bono. Y, por su parte, Rafael Bardají, fontanero de lujo de Aznar en FAES, atizaba el fuego castrense a través de los micrófonos episcopales. España gracias a los conservadores parece haber retrocedido por el túnel del tiempo hasta los años de la Transición, con los militares otra vez en el primer plano. “No queremos Monarquía ni Juan Carlos ni Sofía”, gritaban grupos falangistas por las calles de Madrid en los últimos tiempos de Franco. Nunca los falangistas fueron monárquicos. Atacaban la reinstauración de la Monarquía porque intuían lo que acabó sucediendo: que Juan Carlos I dejaría de de ser un títere en manos de los herederos del dictador –como pretendía Arias Navarro- y se convertiría en el Rey de todos los españoles. El único modo conocido de acercarse a este objetivo es el de una Monarquía constitucional y democrática. El Rey reina pero no gobierna.Tufo antimonárquicoAhora no sólo los falangistas o los nostálgicos del Ancien Régime –quienes acusaron al Rey de traicionar los llamados Principios del Movimiento- se muestran reacios a la Corona. El tufo antimonárquico avanza por la derecha. Nada que ver con los ideales republicanos que defienden algunos partidos. Hay marejada contra el Rey sobre la que cabalgan desde algunos predicadores de la COPE a ciertos columnistas y tertulianos.Posiciones neoconDesde posiciones neocon, que no son minoritarias o residuales, se ataca al Jefe del Estado por su supuesta connivencia con el PSOE, su fluida relación con Carrillo o su trato afectuoso con dirigentes nacionalistas como Ibarretxe. Los cachorros del PP –que repiten con vehemencia el guión de la cadena de los obispos- no se cortan un pelo criticando al Rey por ser, dicen, cómplice de la desmembración de España, que ellos y sus mayores auguran gracias al Estatut. El Rey estaría haciendo el juego a Zapatero, máximo responsable -a juicio de tales republicanos-, del intento de liquidar España. En vez de intervenir, como si fuera un Rey absolutista, Juan Carlos I se estaría lavando las manos ante la pronta crucifixión de la Patria.“Nuestro jefe supremo”El presidente de la derechista Asociación de Militares Españoles (AME), coronel Conde Monge, ha mostrado su apoyo y solidaridad con el teniente general Mena. En sus declaraciones –tal como difundió ayer el plural.com-, Conde Monge aludía críticamente a Juan Carlos I al afirmar que el general sancionado habló “con mucha más determinación y claridad de lo que habla –cuando toca estos temas, casi de soslayo- nuestro propio jefe supremo de las Fuerzas Armadas.”Hecho aislado, noEl ominoso episodio del general de Sevilla no es un hecho aislado. “Muchos de sus compañeros de armas están con él”, me comentó ayer una colega especializada en temas de Defensa. “Un tío mío, que es general, está que trina a sus 94 años contra el Gobierno por el caso de Mena”, me dijo un buen amigo, antiguo presidente en España de una importante multinacional cinematográfica. Este periódico rescató ayer las palabras del Comandante Militar de Navarra, Sierra Tabuenca, el 8 de diciembre de 2005, pronunciadas en un acto oficial castrense. Circulan en similar dirección a las de Mena.En nombre del ReyEl general Mena habló en nombre del Rey. En el salón del Trono de la Capitanía General de Sevilla, Mena pronunció su lamentable discurso. En otro salón contiguo brindó por el Rey. Este general se apropió indebidamente del Rey. No se necesita ser general, basta con el sentido común, para comprender que sus palabras no las hubiera suscrito Juan Carlos I. Sí las hubieran suscrito Rajoy, Acebes o Aznar. El propio portavoz del PP, Elorriaga, estuvo comprensivo con este general. Luego matizó. Pero el PP quiere pedir explicaciones en el Congreso al ministro Bono.Aquellos polvos…Aquellos polvos trajeron estos lodos. La bravuconada anticatalana de Mena es fruto –aparte del intenso nacionalismo español inculcado al Ejército- de la demagógica campaña antiEstatut emprendida por la derecha política y mediática. Estamos, sin embargo, ante una realidad más grave. El PP ha conseguido, en cierto modo, hacer que este país retroceda por el túnel del tiempo hasta los años de la Transición. Entonces, el peligro militar era cierto y los generales eran examinados con lupa. Entonces, también hubo quienes -con las siglas AP- hicieron temblar los cimientos de España alertando de las catástrofes que se avecinaban si la Constitución incluía el Capítulo Octavo.Bardají, consejero de Aznar Mientras Elorriaga ejercía de bombero tras ejercer de pirómano, Bardají –uno de los consejeros de lujo de Aznar en FAES- le sustituyó en la tarea de echar más leña al fuego desde la cadena episcopal. Si para acabar con Zapatero la derecha está dispuesta a seguir poniendo el Estado democrático en el límite, Monarquía incluida –como ya hicieran entre 1993-96, Anson dixit-, que al menos tengan la decencia de reconocerlo. Si no, una gran parte de la opinión pública continuará pensando que cuando aseguran que son centristas sólo imitan al lobo haciéndose pasar por la abuela de Caperucita.E.S.
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