Entenem per foraster tota aquella persona que independentment del seu llinatge i del seu lloc d'origen, col·labora en el genocidi i en la colonització espanyola del nostre poble.
21/09/2008
Borbons
Matías Vallés revela que al Borbó l'emprenya fora mida que li diguin 'Joan Carles'
Reproduït de www.diariodemallorca.es
Urdangarín compró tres pisos en PalmaEn tiempos de crisis, los contribuyentes se preguntan para qué sirve un alcalde. El titular de Andratx, Xisco Femenias, puede volver a reforzar la Policía Local, mientras se adecenta la zona donde accidentalmente se halla su bar. Foto: Lorenzo Gutiérrez.
MATÍAS VALLÉS Tendremos un tercer cinturón de Palma, y sólo podremos salir de Mallorca en patera. Sin embargo, los obstáculos que interponemos no disuaden a los fanáticos de la isla. Entre ellos descuella la familia Urdangarín. Reivindican su título de Duques de Palma, aprovechando para ello cualquier momento en que Letizia no se halle en suelo mallorquín. El pasado fin de semana, y con motivo del lanzamiento de un cóctel molotov contra el chalet barcelonés de la segunda hija del Rey, usted leyó aquí que los propietarios de la vivienda circunnavegaban mientras tanto Balears, a bordo del acogedor Fortuna.Cristina de Borbón y sus hijos retornaron el lunes a Barcelona -el curso escolar no sólo empezaba para Leonor Borbón Ortiz, según podría desprenderse de la mayoría de publicaciones-, tras un accidentado puente del Onze de Setembre. El atentado contra su domicilio se superpuso a la tormenta que obligó al Fortuna a buscar refugio en el puerto de Maó. Por no hablar del duelo posterior tras la muerte de Enrique Puig, para quien la Infanta tripuló el Azur. Los contratiempos no han mermado la confianza inmobiliaria de Urdangarín en Mallorca. Dentro de su política de inversiones, compró en su día tres pisos en Palma que constituyen una auténtica afirmación territorial, una reivindicación de la propiedad del ducado palmesano.
Las tres viviendas también costaron abundantes ducados. Se hallan en una finca de la calle del Marquès de Fontsanta, que cuenta con una docena de vecinos. La constructora que llevó a cabo la obra también es netamente mallorquina, Llabrés Feliu. Los Urdangarín veranean en un palacete individual del complejo de Marivent. Si los incidentes en Barcelona les obligan a replantearse su residencia, Palma jugará con ventaja. La única condición es asentarse lo más lejos posible de Doña Letizia Ortiz.
Un sacerdote de la diócesis nos confirma que "Rodrigo de Santos es el colaborador más activo de la pastoral penitenciaria". Hay que desdramatizar la corrupción, solazarse con su lado humano. Así ocurría el pasado jueves a primera hora de la mañana, en un Son Sant Joan que sigue en activo pese a la extinción acelerada de su objeto social. Bartomeu Vicens desayunaba risueño y dicharachero en el aeropuerto, sin inmutarse ante la lluvia de portadas sobre sus gestas fiscales. El amo del mundo, pero no conviene que se aleje mucho de Mallorca.
Hay que viajar a Madrid -mejor no pregunten- para enterarse de lo que sucede en Balears. Más agitada de lo previsto resultó el pasado martes, sin ir más lejos, la inauguración del curso escolar en Menorca a cargo de los Reyes, probablemente los únicos que no asistieron al inicio de la carrera académica de Leonor Borbón Ortiz. El texto leído para la ocasión por Juan Carlos I estaba escrito con mayúsculas en los folios correspondientes, a fin de facilitar la visión al orador. De este modo, el nombre del instituto menorquín era "JOAN RAMIS I RAMIS", que el monarca pronunció como "Joan Ramis Primero Ramis". Son los imponderables de pensar obligatoriamente en términos dinásticos.
La tensión de la jornada menorquina de los Reyes se disparó al descubrirse la placa conmemorativa. El Jefe de Estado se dirigió enérgicamente a sus subordinados de la Casa Real. El revuelo no se debía a que el texto estuviera redactado en catalán -hablamos de un veraneante en Balears desde hace décadas-, sino a que su nombre también apareciera en ese idioma, Joan Carles I (léase "primero", no "i").
Con su determinación literalmente lapidaria, el Jefe de Estado confirma que le desagrada que le llamen Joan Carles I. Hemos acudido a Google I, la dinastía reinante en el planeta, para verificar que la relación entre la acreditada denominación Juan Carlos I y la versión catalana es de veinte a uno. Desde Carod-Rovira, aquí y en Pekín conocemos la sensibilidad de los ciudadanos ante una hipotética traducción de su nombre. Habrá que rebautizar al menos una plaza palmesana. A propósito, también es incorrecta la frecuente expresión Rey Juan Carlos. Como replica el afectado con su sorna habitual, "¿es que hay otro?"
Con la atención teatral fijada en la feria de Manacor, hemos repasado la programación del Teatro Principal de Palma desde la expectación, muy pronto defraudada. A la vista de la infrautilización del recinto, la eterna y carísima reforma carecía de sentido. La institución estuvo cerrada por obras, continúa clausurada por falta de obras. En cinco meses que incluyen la fructífera estación otoñal y las Navidades, la restaurada Sala Gran sólo habrá estado ocupada durante 22 días por espectáculos dignos de ese nombre, y no entraremos en su valoración para no incrementar la desolación del panorama. En el mismo periodo, la singular Sala Petita del Principal -quizás el espacio teatral más coqueto del planeta- sólo abrirá sus puertas 26 días. Por si esto fuera poco, al menos dos de los montajes programados -Espectres y Variacions Enigmàtiques- ya han sido vistos en la capital de la escena mallorquina, también llamada Manacor. El segundo de ellos, en dos ocasiones. Con ánimo de enriquecer este apresurado repaso, me he detenido en el cartel del Teatro Principal de Alicante o el Teatro Principal de Zaragoza, pero no los detallaré para no deprimirme como ciudadano ni como mamífero. La derecha mallorquina es inculta por vocación, la izquierda lo es por desidia. Después nos quejaremos de que la juventud se vea obligada a entretenerse con la corrupción. Precisamente, hay días en que no está uno para luchar contra la corrupción, por lo que les ahorraremos hoy la dosis dominical sobre las atrocidades que avalan los progresistas en Formentor, mientras se disponen a derribar Can Ganxo de Cala Tuent por no contar con los padrinos apropiados. Inauguramos a cambio la sección "¿Para qué sirve realmente un alcalde?" Xisco Femenias, titular socialista de la colmena de Andratx, tuvo la desgracia de reformar una zona en la que accidentalmente se encuentra una cafetería de su propiedad. No se puede estar en todo. La penitencia que le imponemos en nuestra ilustración de hoy consiste en retomar su empleo de Policía Local. Allí su labor era menos perniciosa, si descontamos el vehículo de la foto.
Reflexión dominical ética: "Era buena persona porque no podía evitarlo".